La Intolerancia a la lactosa describe un conjunto de síntomas que son causados ​​por la incapacidad del cuerpo de digerir la lactosa correctamente.

La lactosa es un azúcar natural que se encuentra en los productos lácteos, como la leche de vaca y el yogur. Normalmente se descompone o se digiere gracias a una enzima en nuestro cuerpo llamada lactasa, y termina en el torrente sanguíneo en forma de glucosa (término también usado para el azúcar).

Las personas con intolerancia a la lactosa no tienen suficiente cantidad de esta enzima para digerir la lactosa, lo que resulta en intolerancia.

La cantidad de lactosa que una persona puede tolerar suele variar, y esta condición es más común que afecte a personas asiáticas, africanas, del oriente medio y de algunos países mediterráneos.

En los caucásicos (personas de piel blanca), aproximadamente 1 de cada 20 personas tiene algún grado de intolerancia a la lactosa.


Síntomas


  • Diarrea
  • Cólicos
  • Hinchazón abdominal
  • Flatulencia excesiva
  • Dolor abdominal

Observación: Estos síntomas también pueden estar relacionados con otras condiciones, por lo que se aconseja discutir dichos síntomas con un médico de cabecera antes de tomar acciones restrictivas de productos lácteos en la dieta.

Algunas personas con intolerancia a la lactosa son capaces de producir pequeñas cantidades de lactasa, por lo que para estos no es necesario eliminar completamente el consumo de productos lácteos de su dieta.

Llevar a cabo el consumo de porciones pequeñas de alimentos que contengan lactosa, podría hacer posible que dichos alimentos sean tolerados sin que necesariamente se pongan de manifiestos síntomas indeseados a raíz de la lactosa.


Consejos de alimentación inteligente para personas adultas con intolerancia a la lactosa:


  • Bebe leche en cantidades más pequeñas. La mayoría de las personas con intolerancia a la lactosa pueden tolerar la leche ½ taza a la vez.
  • Combina los alimentos que contienen lactosa en pequeñas cantidades con otros tipos de alimentos, en lugar de comerlos todos a la vez.
  • El yogur natural es bajo en lactosa y brinda beneficios enzimáticos.
  • Los quesos duros (como el cheddar) son bajos en lactosa y por lo general se pueden comer sin que provoquen ningún malestar.
  • Opta por comprar leche sin lactosa.
  • Un recurso interesante es comprar enzimas digestivas y añadir unas gotas a la leche normal para que sea más fácil de digerir.
  • Es importante que sepas que la lactosa también puede estar presente en muchos alimentos procesados, como galletas y pasteles, salsa de queso, sopas o cremas, natillas y otros condimentos. Revisa la lista de ingredientes que componen este tipo de productos.
  • Los productos de soya no contienen lactosa y pueden ser un sustituto adecuado de los productos lácteos, siempre que tengan calcio añadido.

Nota: El excluir la leche de la dieta precisa el consumo de alimentos ricos en calcio tales como: Espinacas, sardinas, tofu, salmón, brócoli, mariscos, garbanzos, repollo.

Finalmente: Salud y Nutrición Online sugiere a sus lectores ser moderados en el consumo de la leche de vaca y sus derivados (productos lácteos), ya que en su mayoría, dichos productos son sometidos a procesos químicos, es decir, industrializados. Ya sea que padezcas de intolerancia a la lactosa o no, se consciente y opta por una dieta lo mas saludable posible, para ello te invitamos a descargar nuestra: Guía Gratuita De Alimentación Saludable Aquí.

 

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